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Medio:El
Semanal (suplemento del diario ABC)
Autor: Arturo
Pérez-Reverte
Día:
2
al 8 de enero de 2005
Site:
http://www.clubelsemanal.com/web/firma.php?id_firma=715&id_edicion=99
Mail: cartas@abc.es
"Pero
es que, si los reyes magos sobreviven a esos
hijos de puta, todavía tendrán que vérselas
con otros
hijos de puta
un poquito más acá, cuando
pasen por Israel, en las variedades hijo de puta
ultra con trenzas, kipá en el cogote,
escopeta y tanque Merkava guardándole las
espaldas"
Reyes
Magos y Magas
Pues
sí, Juanchito, sobrino. La verdad es que
este año los reyes magos lo tienen crudo. Con
semejante panorama, no me dejaba yo nombrar rey
mago ni harto de sopas. Con la que está
cayendo. Antes, ser rey mago era algo. En tu
debut salías en camello por los arenales
siguiendo la estrella, y luego, ya sabes: una
cena con Herodes a la ida, una copita con san
José y los pastores en el portal, vuelta por un
camino distinto para darle por saco al tal
Herodes, y santas pascuas. De ahí en adelante,
lo mismo pero con juguetes para los niños: la
Mariquita Pérez, el traje de vaquero o de
indio, el mecano, los juegos reunidos Geyper,
los Pinipón, la Barbie, el disfraz de la Harry
Potter o la espada del Señor de los Anillos. Lo
normal. Llegabas la noche del 5 de enero, y
aquello era tirar a pichón parado: cabalgata,
zagales mirándote con la boca abierta,
caramelos, aplausos, recepción de las
autoridades. Un chollo que te rilas.
Pero
figúrate, esta temporada. Para llegar a
España los reyes deben pasar por Oriente, como
siempre. Y eso está un pelín jodido. Tienen
que cruzar el Tigris y el Eúfrates sin que los
marines norteamericanos los liberen de sí
mismos, como al resto de Iraq, dándoles
matarile cuando pasen cerca. Pero es que, si los
reyes magos sobreviven a esos hijos de puta,
todavía tendrán que vérselas con otros hijos
de puta un poquito más acá, cuando pasen por
Israel, en las variedades hijo de puta ultra con
trenzas, kipá en el cogote, escopeta y tanque
Merkava guardándole las espaldas, o hijo de
puta con chaleco de cloratita en la variedad Alá
Ajbar y hasta luego Lucas.
Pensarás,
Juanchito, porque eres tierno y pánfilo,
que al llegar a España mejorará el asunto.
Pero no. Lo de Faluya y Ramala habrá sido un
musical de Hollywood comparado con esto. Para
empezar, la estrella que los guía dejará de
verse cuando lleguen a la costa, engullida por
las luces de las urbanizaciones y campos de golf
que hemos construido para que las mafias rusas,
inglesas, italianas y demás blanqueen a gusto
la viruta. Pero la estrella da igual, oye. ¿No
son magos? Que se compren un GPS. El drama se
planteará cuando, al desembarcar con sus
paquetes y toda la parafernalia, sepan que el
Gobierno acaba de aprobar el decreto ley de
Reyes Magos y Magas de Género y Buen Rollito.
Tengo
el texto, sobrino. En exclusiva. Me lo acaba
de pasar mi topo Gigio en La Moncloa. Y los de
Oriente y tú lo tenéis chungo. De momento, a
partir del año próximo tendrá que haber una
reina maga por cada dos reyes, como mínimo. «Y
si no hay reinas magas suficientes, se nombran,
y en paz –ha dicho en consejo y conseja de
ministros y ministras la titulara del ramo y de
la rama–. Además, se acabó lo de
majestades excelentísimas por aquí y altezas
ilustrísimas por acá. Eso ni es moderno, ni es
democrático. Este año serán los señores
reyes Baltasar, Melchor y Gaspar, a secas. Y
mucho ojo: sin jerarquías racistas. Por ese
orden».
Pero
la cosa no acaba ahí. La Ley de Reyes Magos
y Magas de Género y Buen Rollito prohíbe
terminantemente a sus majestades referirse en el
futuro a los niños españoles como niños españoles.
Cualquier discurso público deberá empezar con
las palabras «niños y niñas de las
diversas naciones y/o nacionalidades de aquí,
patatín y patatán», a fin de no crispar
con terminología fasciomachista. También, por
supuesto, quedará prohibido en las alforjas
reales todo juguete bélico, violento o sexista,
como pistolas, espadas, armas galácticas u
otros instrumentos que inciten a la violencia;
pero también muñecas, cocinitas, cochecitos de
bebé y otros juguetes que rebajen la condición
femenina a los nefastos roles de siempre, etcétera.
Los juguetes deberán ser «asexuados,
plurales, metrosexuales, paritarios,
igualitarios y sanitarios». Por ovarios. Y
ojo. Los medios informativos que retransmitan la
noche de reyes tendrán la obligación de tapar
el rostro de todos y cada uno de los ochenta mil
niños que aparezcan en las imágenes, bebés
incluidos, a fin de preservar la intimidad de
las criaturas. Y novedad espléndida: los padres
de cualquier niño o niña salvajemente golpeado
o golpeada por un caramelo arrojado por los
reyes durante la cabalgata o cabalgato, podrán
interponer la correspondiente denuncia ante la
Guardia Civil, y sacarles una pasta.
Van
a ser tiempos duros, sobrino. Vienen tiempos
muy duros. Así que ve pensando en papá Noel.
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