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Medio:
Clarín , Arrgentina
Autor: Paula
Lugones
Día: 4
de mayo de 2005
Site:
http://www.clarin.com/diario/2005/05/04/elmundo/i-01701.htm
Mail: plugones@clarin.com
Para saber
cómo el Plan de Ginebra pone en peligro el
futuro de Israel haga clic aquí.
LOS
ACUERDOS DE GINEBRA
Visita
a la Argentina para impulsar un plan de paz en
Oriente Medio
Un
dirigente israelí y otro palestino promueven un
acuerdo definitivo para la región.
No
es frecuente encontrar a un israelí y un
palestino viajando juntos por el mundo para
promover la paz en Oriente Medio. Menos aún a
dos ex funcionarios que se han atrevido a
elaborar la iniciativa de paz que más lejos
ha llegado en las cuestiones sensibles y
espinosas para todos los sectores: esos
temas de los que nadie habla en las
negociaciones porque todo termina mal, a los
portazos.
Pero
el israelí Yossi Beilin, ex ministro de
Justicia y uno de los arquitectos de los
acuerdos de Oslo, y el palestino Yasser Abed
Rabbo, miembro del Comité Ejecutivo de la OLP y
ex ministro de Cultura, están hoy juntos en la
Argentina para convencer al Gobierno y líderes
locales que el Plan Ginebra que ellos y un
grupo binacional firmaron en 2001 es hoy la
mejor salida para la violencia en Oriente Medio.
Del
Gobierno argentino, dicen ambos, recibieron
la respuesta "positiva" de que se
necesita una solución amplia para la región.
Se entrevistaron con el subsecretario de Política
Exterior de la Cancillería, Roberto García
Moritán, quien dijo a Clarín que
recibieron la propuesta con "interés
porque esos esfuerzos son siempre
positivos". También se reunieron con
Cristina Kirchner y con otros dirigentes
locales.
En
un encuentro con periodistas en el Palacio San
Martín, Rabbo puso reparos sobre el actual plan
de retiro israelí de Gaza, que implementa el
gobierno de Ariel Sharon. "Muchos piensan
que el paso que se da en Gaza será el primero y
el último y que luego todo será
congelado". "El día después del
retiro de Gaza, todo el mundo se preguntará: ¿Y
ahora qué?", dice Rabbo. "Tenemos una
solución posible, detallada: el Plan
Ginebra". "Ahora lo precisamos más
que nunca".
La
iniciativa contempla el derecho de israelíes y
palestinos de tener un Estado propio. El
palestino sería un Estado "no
militarizado", pero una fuerza
multinacional se instalaría en la zona. Los
temas más delicados, en los que ambos sectores
hicieron concesiones, son los siguientes:
-
Las
fronteras serían las de 1967, antes
de la Guerra de los Seis Días. Pero se
establece un intercambio de tierras para
permitir a Israel conservar los principales
asentamientos en Cisjordania. A cambio, los
palestinos recibirían tierras equivalentes.
-
Jerusalén,
sagrada para judíos, musulmanes y
cristianos, sería dividida.
Se concedería soberanía palestina a los
barrios de mayoría árabe y soberanía
israelí a los barrios mayoritariamente judíos.
Ambos Estados podrían establecer su capital
en la ciudad. En cuanto a los lugares
sagrados, Israel tendría soberanía sobre
el Muro de los Lamentos, mientras que
Palestina tendría soberanía sobre la
Explanada de las Mezquitas, que contaría
con una "presencia internacional".
-
Se
estima que son unos 4 millones los
palestinos que viven en el exterior. Recibirían
indemnizaciones de un "fondo
internacional" y tendrían dos años
para optar entre ejercer el derecho de
retorno al nuevo Estado Palestino, ir a un
tercer país, quedarse en el lugar donde estén
o volver a Israel, que establecería la
cantidad de refugiados que quiere recibir.
Este
plan, que no es reconocido por el gobierno de
Sharon, cuenta con "el 46% de apoyo de
los israelíes", asegura Yossi Beilin.
"No es una mayoría, pero no estamos
lejos", dice y aclara que su objetivo es
"lograr una presión interna y externa para
que haya un acuerdo permanente,
definitivo". Para difundir la iniciativa
recorren municipios, colegios e instituciones en
Oriente Medio. Pero también se acaba de lanzar
la edición en español con los detalles del
plan, para que se divulgue en América latina.
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