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Organizada
por la Fundación socialista Vivian Trías, estaba prevista una conferencia a
cargo del embajador palestino ante Argentina, Suhail Hani Daher Akel, con
quien compartiría el panel el diputado encuentrista Carlos Pita. Bajo el
título de "¿Qué pasará en Oriente Próximo? ¿Qué pasará con Palestina
36 años ocupada?".
La
conferencia estaba prevista para las 19.30 horas, como todo el ciclo
organizado por la mencionada fundación bajo el rótulo "El mundo que
viene después de la invasión a Irak".
Desde
tempranas horas, un numeroso contingente integrado por personas
pertenecientes a organizaciones judías se había dado cita en el lugar.
El
embajador palestino ante el gobierno argentino llegó con cierto retraso
que, según explicaron los organizadores, se originó en numerosos requerimientos
de prensa.
Una
vez comenzada la conferencia y luego de agradecer la numerosa presencia de
uruguayos en la sala, el embajador palestino comenzó a historiar el
conflicto desde tiempos bíblicos en adelante.
Pronto
fue interrumpido por los gritos de la concurrencia judía.
Cuestión
de Estado
El embajador sostuvo que el
pueblo palestino no había sido jamás consultado con respecto a la partición
de su territorio para la "creación de un futuro Estado judío y que el
resto sería reservado para la continuidad del Estado palestino".
"Jamás existió un Estado
palestino", lanzó desde la platea uno de los asistentes en lo que fue
la primera irrupción de la conferencia del embajador palestino.
Los organizadores reclamaron
orden y adelantaron que al final de la alocución habría un espacio para la
formulación de preguntas y para el debate, pero las interrupciones
continuaron sucediéndose, especialmente a cargo de elementos jóvenes.
"No voy a dialogar con
violentos ni con gente que niega a Palestina bíblica, a Palestina pre-bíblica,
a Palestina de los Profetas, a Palestina del palestino Jesús, a Palestina
del Rey Malkesidek, sumo sacerdote del Dios Altísimo que hace 1850 años
recibió al profeta Abraham. No voy a dialogar con violentos porque no vengo
a transferir violencia. Vengo simplemente a relatar el martirologio de mi
pueblo. Soy palestino, nací en la vieja Jerusalem y nadie tiene el derecho
de negar mi país, nadie tiene derecho a echarme de mi suelo",
respondió el embajador.
Posteriores tramos de la
conferencia polarizaron aún más los ánimos entre quienes pretendían
escuchar al diplomático palestino y aquellos que intentaban interrumpir su
intervención.
El conflicto llegó a su punto
más alto cuando el embajador palestino comparó "el genocidio del
pueblo judío a manos de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial con el
genocidio del pueblo palestino a cargo del Estado de Israel".
Arribados a ese punto, las
cabezas más visibles entre los manifestantes judíos ordenaron a sus
compañeros retirarse masivamente de la sala. Una vez que los manifestantes
comenzaron a retirarse, se pudo apreciar que estos constituían casi la
mitad de la concurrencia.
Los intentos de LA REPUBLICA
por conocer la filiación de los manifestantes resultaron infructuosos.
"No tenemos nada que
declarar, pregúntenle a este asesino y mentiroso", respondían los
manifestantes ante cada intento de conocer los orígenes de la movilización.
Finalmente, cuando casi todos
los manifestantes se retiraban de sala, se sucedieron una serie de
empujones y corridas que dieron por tierra con una joven manifestante. La
chica sostuvo haber sido agredida por los organizadores de la conferencia.
Los manifestantes judíos se
encontraban distribuidos en las escaleras y en medio de la sala así como
también a lo largo de las dos últimas filas, de tal suerte que "su
disposición física en la sala sugiere una organización previa",
dijeron organizadores de la conferencia.
Entre los asistentes, se
encontraba el presidente del Comité Central Israelita, quien calificó al
embajador palestino de "provocador habitual".
No obstante, el doctor José
Díaz, presidente de la Fundación Vivian Trías, dijo a LA REPUBLICA
que confiaba "que se tratara de una manifestación espontánea" y
luego deploró que "no hubiera habido lugar para un debate pacífico como
ha ocurrido en las anteriores oportunidades".
Una vez retirados los
manifestantes de la sala, la conferencia continuó sin interrupciones. *
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