Beirut,
9 abr (PL) El presidente de la Autoridad
Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas, recibió
hoy garantías del ministro israelí de Defensa,
Shaul Mofaz, de que su ejército toma medidas
para evitar una incursión contra la mezquita de
Al Aqsa.
Ese
templo, el tercero en importancia en el mundo
musulmán después de los santuarios de La Meca
y Medina, se halla en Jerusalén y fue amenazado
de ser objeto de un asalto por extremistas judíos,
afirmaron fuentes palestinas.
Según
el vocero de Abbas, Nabil Abu Rudeina, Mofaz
aseguró que los soldados hebreos tomarían las
correspondientes medidas para preservar a la
mezquita.
Los
extremistas judíos amenazaron con atacar mañana
al templo, como reacción a la retirada de
asentamientos y tropas del territorio palestino
de la Franja de Gaza como parte del plan
unilateral de evacuación de colonias del primer
ministro israelí, Ariel Sharon.
Está
previsto que esa retirada comience el próximo
20 de julio, pero desde hace meses los ultra
asumieron que esa devolución de tierra a los
palestinos era traición del gobierno a la
construcción del Gran Israel, un ideal
sionista.
La
ANP subrayó que un ataque a Al Aqsa resultaría
muy negativo para el momento de relativa calma
por el cual atraviesa la crisis entre las dos
comunidades, toda vez que los milicianos
palestinos dijeron que cesarán la tregua en
caso de algún ataque al templo.
Desde
febrero pasado disminuyeron las operaciones
armadas de las organizaciones que participan en
la Intifada (levantamiento popular palestino)
para mejorar el ambiente en el que el presidente
Abbas está tratando de restaurar el proceso de
paz levantino.
A
pesar de que la policía reforzó la vigilancia
respecto a la instalación, decenas de miles de
palestinos salieron a protestar este sábado por
la probabilidad de que el asalto ocurra.
Una
multitudinaria manifestación tuvo lugar en
Cisjordania, donde nueve agrupaciones de la
resistencia palestina advirtieron que no acatarán
más la tregua con Israel en caso de que Al Aqsa
sea asaltada.
Los
marchistas, entre quienes se encontraban
activistas del Movimiento de la Resistencia Islámica
(Hamas) y la Jihad Islámica (guerra santa
musulmana), expresaron claramente que culparán
al gobierno israelí con todo lo que pueda
ocurrir.
Una
provocación de Sharon -cuando era jefe de la
oposición parlamentaria- en el perímetro
sagrado de la Explanda de las Mezquitas, desató
la Intifada de Al Aqsa en septiembre del año
2000.