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MITO
«Yasser
Arafat rechazó las propuestas de Ehud Barak en
Camp
David y en la Casa
Blanca en el 2000 porque no les ofrecían a los
palestinos un estado
viable. A Palestina le habría sido negada el
agua, el control de
sus lugares sagrados, y habría estado dividida
en cantones rodeados
por israelíes. Israel también habría
conservado
el control de
Jerusalén y les habría negado a los refugiados
el
derecho a regresar».
REALIDAD
El
primer ministro israelí Ehud Barak ofreció
retirarse del 95 por ciento
de
Cisjordania y del 100 por ciento de la Franja de
Gaza. Además, convino
en desmantelar 63
asentamientos aislados. A cambio del 5 por
ciento de anexión
de Cisjordania, Israel aumentaría la extensión
del territorio
de
Gaza por aproximadamente un tercio.

El
rectángulo al sur-este de la franja de gaza fue
el ofrecido por Ehud Barak como intercambio de
territorios para que los palestinos recibieran
el 100% de lo reclamado
Barak
también hizo concesiones que anteriormente habrían
sido inimaginables sobre
Jerusalén, conviniendo en que los barrios árabes
de Jerusalén Oriental se convertirían en la
capital del nuevo estado. Los palestinos mantendrían
el control de sus lugares sagrados y tendrían
«soberanía religiosa» sobre
el Monte del Templo.
Según
Dennis Ross, el negociador de paz de EE.UU.,
Israel se ofreció a
crear
un Estado palestino que fuera contiguo, y no una
serie de cantones.
Incluso
en el caso de la Franja de Gaza, que debe estar
físicamente separada
de Cisjordania a
menos que Israel fuera a segmentarse, se concibió
una
solución por la cual una autopista conectaría
las dos partes del Estado palestino
sin puntos fronterizos o de interferencia israelíes.
En
su última conversación con el presidente
Clinton, Arafat le
dijo
al presidente que él era «un gran hombre».
Clinton le
respondió.
«Al diablo lo que soy. Soy un colosal fracaso,
gracias
a
usted».33
La
propuesta también abordaba el problema de los
refugiados, garantizándolesel derecho de
regresar al Estado palestino, y reparaciones
tomadas de un fondo internacional de $30.000
millones que serían recaudados para
compensarles.
Israel
también convino en darles acceso a los
palestinos al agua desalinada
en
su territorio para garantizarles el agua
potable.
A
Arafat se le pidió que conviniera en la soberanía
israelí sobre las partes del
Muro Occidental que
eran religiosamente significativas para los judíos
(es
decir, no sobre la
totalidad del Monte del Templo), y tres
estaciones de alerta
anticipada en el
valle del Jordán, las cuales Israel retiraría
después de seis
años. Lo más
importante, sin embargo, se esperaba que Arafat
conviniera en
que el conflicto se
acababa con el fin de las negociaciones. Éste
fue el punto
que hizo saltar el
trato. Arafat no estaba dispuesto a terminar el
conflicto.
«Para
él terminar el conflicto es terminar consigo
mismo», dijo Ross.32
El
punto de vista prevaleciente en las
negociaciones de Camp David y la Casa
Blanca —en que
Israel ofreció generosas concesiones, y que
Yasser Arafat rechazó
para
dar lugar a la intifada que comenzó en
septiembre del 2000— se
mantuvo por más de
un año. Para contrarrestar la percepción de
que Arafat
era el obstáculo a
la paz, los palestinos y sus partidarios
comenzaron luego a
sugerir una variedad
de excusas por las cuales Arafat no aceptó una
propuesta
que habría
establecido un Estado palestino. La verdad es
que si lospalestinos estaban insatisfechos con
cualquier parte de la propuesta israelí,
todo lo que tenían
que hacer era ofrecer una contrapropuesta, algo
que
nunca
hicieron.
Notas
32 Samuel Katz,
Battleground-Fact and fantasy in Palestine, (NY:
Bantam Books, 1985), p. 15.
Original
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